Configurado sobre la cuenca alta del río Narcea, el coto regional de Cangas del Narcea ocupa una superficie de 44.891 ha.

Límites: Al norte, coinciden con los administrativos del concejo de Cangas del Narcea exceptuando los enclava­dos de este concejo en el de Allande, tal y como figuran en el plano del Instituto Geográfico Nacional a escala 1:50.000. Al este coinciden con los administrativos del concejo de Cangas del Narcea hasta la Braña de los Cadavales, continuando por el límite con Somiedo hasta la Granda del Muñon, dirigiéndose hacia el oeste hasta el collado Cimeiro, continua hacia el norte hasta las Peñas de Águila y desciende hacia el sur por la Gargantera hasta las Peñas del Laringuín, Fuente de Rondalinos y la Matona hasta Llamera. Por el sur, el límite va desde la localidad de Llamera hasta las casas de la Chabola (Vallado), desde aquí sigue la carretera hasta Otardeju, para en dirección oeste pasar al norte de Tablado por la Braña de la espina, Brañas de Saldepuesta hasta la localidad de Gillón. Siguiendo hasta las Cogollas, Riotorno, Jalón y de Gedrez hasta la Tabladona. Por el oeste desde la Tabladona pasa por el oeste de Ventanuela hasta la peña de la Ventana, Peñón María, el Castiello, La Viña, para por el norte de la localidad de Vega del Horreo ir hasta el Pico Piqueiro, siguiendo dirección norte hacia el Pico del Aveiro para continuar por el límite municipal entre Cangas del Narcea y Allande hasta el Pico Mosqueiro, desde donde va limitando con el Cercado y Vallado CV-03 “Pumar de las Montañas” hasta las Brañas de Tilimbroso, La Cabamina y hacia el oeste hasta Córcovas, próxima a la zona alta de la Sierra de los Lagos, desde Córcovas sigue el límite municipal entre Cangas del Narcea y Allande.

Queda excluido del acotado nombre el CR-128-01 “La Viña”; en la zona de La Viña y Vega del Hórreo, con una superficie total de 875 hectáreas.

NUCLEOS DE POBLACION

Dentro del terreno incluido en el Coto Regional de Caza de Cangas del Narcea existe un número relativamente importante de núcleos de población, la mayoría de los cuales presenta un número pequeño de viviendas y habitantes.

La capital del concejo es la localidad de Cangas del Narcea con 6.595 habitantes (Nomenclator, 2010). El resto de los núcleos de población corresponde a localidades de mediano y pequeño tamaño localizadas en 44 de las 54 parroquias que comprende la totalidad del concejo de Cangas del Narcea. En las 44 parroquias que se encuentran situadas en el interior del acotado existe unos 250 pueblos con un total de 14.445 habitantes, es decir que excluyendo la localidad de Cangas del Narcea sale una media de menos de 31 habitantes por localidad habitada.

OROGRAFIA E HIDROGRAFIA

El Coto Regional de Caza de Cangas del Narcea presenta un relieve con una configuración típica de montaña, encontrándose la cota más elevada en la Sierra de Saldepuesto con 1.661m y el punto más bajo corresponde al río Narcea en la zona norte del acotado, a 250 m de altitud. La mayor parte del territorio presenta una pendiente superior al 60 %, que se corresponde con suelos muy inclinados y abundancia de pendientes.

Las zonas de mayor altitud presentan pendientes suaves, y es en estas donde se implantan los pastizales naturales y las zonas de matorral, es decir son las áreas con mejores condiciones para la caza menor. Los bosques se suelen localizar en los valles que presentan estrechas vaguadas, siendo estos lugares muy apropiados para la caza mayor.

El Coto Regional de Caza de Cangas del Narcea está recorrido por una importante red de cauces fluviales. La cuenca principal, que atraviesa el acotado por su zona central en dirección norte-sur, es la del Río Narcea. A estos cauces principales desembocan el resto de arroyos y ríos que se presentan en el acotado. Existen varias subcuencas de importancia, entre las que destacan las formadas por el río Arganza (entre Allande y Cangas del Narcea), la del río Coto, la del río Gillón, la del río Naviego y río Cibea (la subcuenca más extensa), la del río Antrago y la del río Onón y Cadavales.

Todos los cauces son permanentes y existe además un buen número de fuentes y manantiales. La importante red hidrográfica y las propias características climáticas condicionan el hecho de que la falta de agua no constituya un problema para las poblaciones de caza mayor y menor del coto.

ESPECIES DE CAZA MAYOR

VENADO

Este ungulado silvestre ha empezado a observarse de forma continua por la zona este y sureste del acotado desde finales de la década de los noventa, dentro de las áreas limitantes con el valle de Genestoso y Junqueras. Los ejemplares que se localizan en esta zona provienen originalmente de ciervos de la Reserva Regional de Caza de Somiedo que han ido recolonizando territorio hacia el oeste

CORZO

El Coto Regional de Caza de Cangas del Narcea ofrece en la mayor parte de su superficie unas condiciones muy adecuadas para la existencia de esta especie. Las abundantes formaciones de bosque mixto castañedo/robledal, hayedos, pinares, acebedas y piornales, que en muchas zonas presentan un alto grado de intercalación con praderas y pastizales, constituyen un hábitat de gran interés para las poblaciones de corzo.

JABALÍ

El jabalí no es una especie claramente territorial como el corzo y solo se halla vinculado de forma notoria al terreno en la época inmediatamente anterior y posterior a los partos. Las mayores concentraciones de jabalíes en el entorno del acotado se producen coincidiendo con la época de producción de los frutos de Quercus robur y Castanea sativa, que constituyen importantes aportes alimenticios para la especie.

REBECO

El rebeco es una especie que fundamentalmente habita en la zona Este, en las zonas limítrofes con el valle de Genestoso, Junqueras y con la Sierra de la Serrantina. Estos ejemplares forman parte de la población de rebecos existente en el Parque Natural de Somiedo que desde hace varios años se encuentra en fase de expansión. En la zona sur existen algunos ejemplares, localizados fuera del acotado, al sur de la localidad de Gillón.

ESPECIES DE CAZA MENOR

PERDIZ ROJA

Extendida por todo el territorio del acotado, presenta una más que aceptable densidad poblacional, constituyendo uno de los cotos con mayor presencia de esta especie.

Contribuye notablemente a ello la gestión realizada en cuanto a limitación tanto del periodo de caza como del número de ejemplares a capturar impuesto por la propia sociedad gestora así como los refugios de caza menor establecidos en el acotado, lo que contribuye positivamente al mantenimiento y expansión poblacional de la especie sin necesidad de recurrir a repoblaciones con ejemplares foráneos.

LIEBRE

Dentro del acotado se localizan distintas zonas con presencia de liebre castellana,que desde hace unos años se ha observado un incremento poblacional que ha permitido en la temporada 2014-15 autorizar una serie de cacerías limitadas de esta especie.

ZORRO

Es una especie abundante en el acotado, aunque no llega a alcanzar las densidades excesivas que se presentan en otras áreas. Su comportamiento, muy plástico en cuanto a sus requerimientos de hábitat, le permite alcanzar elevadas densidades en todo el área geográfica como consecuencia de la elevada disponibilidad de alimento. Las amplias extensiones de matorral y arbolado le proporcionan el necesario refugio y protección.

OTRAS ESPECIES CINEGÉTICAS

Arcea .Se trata de un ave forestal de hábitos fundamentalmente crepusculares. Aunque existe un cierto número de individuos que se reproducen en la zona, la mayor parte de los efectivos presentes en el acotado durante la temporada cinegética llegan a la zona a partir del mes de octubre procedentes de las áreas de cría europeas. Tanto para la reproducción como durante la invernada esta ave gusta de terrenos forestales con suficientes zonas claras y despejadas por lo que se distribuye preferentemente por las manchas de vegetación arbolada caducifolia del coto y por aquellos pinares en los que el pastoreo del ganado vacuno ha ido despejando zonas de su interior de parte del sustrato arbustivo.

Paloma torcaz . Es la mayor de las palomas ibéricas, propia de terrenos boscosos con áreas abiertas o campos de cultivo cercanos. Esta especie se reproduce por las zonas boscosas del coto, el mayor número de ejemplares que se observan proceden de pasos primaverales y otoñales. Las manchas de robledal del acotado presentan la ventaja de que aportan abundante alimento además de la necesaria cobertura a esta especie.

Zorzales. El zorzal común es el más abundante y se reproduce en el acotado y en toda la zona norte de la península, aunque en otoño e invierno llegan grandes cantidades de aves migrantes o invernantes. El zorzal charlo (Turdus viscivorus) es el mayor de todos los zorzales y presenta cierta población sedentaria que se refuerza con la llegada de los contingentes europeos. Estas dos especies han sido vedadas en las últimas temporadas cinegéticas, según las correspondientes Disposiciones Generales de Vedas del Principado de Asturias. El zorzal alirrojo (Turdus iliacus) llega a la zona en otoño en grandes bandadas y es el más numeroso junto con el zorzal común. El zorzal real (Turdus pilaris) llega como invernante a la zona norte de la península en número muy reducido, aunque tras una fuerte ola de frío puede hacerse más numeroso en el acotado. Las poblaciones invernantes de las cuatro especies de zorzales comienzan a llegar al acotado a partir de mediados del mes de octubre. Durante su invernada realizan vuelos periódicos entre las zonas de alimentación (prados, huertos, tierras de labor, setos y zonas de arbustos con frutos) y los dormideros (en áreas arboladas, especialmente con acebo).

Córvidos. La urraca y la corneja son abundantes en el acotado. Un elevado número de estas dos especies suele tener como consecuencia la existencia de daños a determinados cultivos y determinadas especies de aves entre las que se incluyen las cinegéticas. Una de las numerosas causas que actualmente favorecen la proliferación de estas aves es la escasa presión cinegética a la que están sometidas ya que tradicionalmente su captura no ofrece demasiado interés.

Además de estas especies de presencia más o menos constante durante al menos una parte del año, resulta posible localizar en el interior del Coto Regional de Caza de Cangas del Narcea otras especies cinegéticas migratorias como la agachadiza común o la agachadiza chica), aunque su presencia es muy escasa al no haber zonas encharcadas de importancia.